hambre

¿Hambre o ansiedad? Aprende a identificar las señales

Siempre es el mejor momento para optimizar algunos hábitos y seguir avanzando hacia nuestra mejor versión. Lo más motivador es que se trata de un camino lleno de aprendizaje y a diario surgen nuevas vías de conocimiento que nos ayudan a seguir creciendo y cuidando nuestra salud. Y es que son muchos y muy variados los distintos hábitos que nos ayudan a construir un estilo de vida saludable. Una vez que empezamos a ser conscientes de ello, observamos el gran poder que tenemos en nuestras manos para mejorar la calidad de vida. Hoy te planteamos una cuestión: hambre o ansiedad, ¿sabes distinguirlas? ¡Toma el control de tus hábitos!

En Entrena Virtual vamos a tope contigo a por una rutina de entrenamiento de altura: completa, eficiente, personalizad y sin excusas. Por eso, nuestros programas de entrenamiento online son el complemento perfecto para tu día a día.  Sin embargo, el ejercicio físico es uno de los imprescindibles para gozar de un estilo de vida saludable, pero no el único. Disponer de una adecuada nutrición y satisfacer las necesidades de manera individualizada y personal es necesario para mantenernos enérgicos, saciados y disponer de la gasolina que necesitamos durante el día; además, hacerlo desde el cuidado de nuestro cuerpo y mente y la atención a las señales que ambos nos envían.

Y es que cuando hablamos de cuidar la salud, englobamos tanto el plano físico como el mental, pues los dos se ven favorecidos por unas prácticas positivas en el día a día. Contar con una buena relación con la comida favorece el bienestar de manera global y eso por ello que, si a veces observas que te alimentas de forma descontrolada, no puedes evitar recurrir a la comida de manera insatisfactoria o tus sensaciones posteriores no son buenas, deberías revisar este aspecto.

¿Hambre o ansiedad? ¿Cómo distinguirlas?

Hay señales que, aunque sutiles, nos indican claramente cuándo estamos comiendo por hambre o ansiedad y prestar atención a este asunto es más importante de lo que en un principio puedas creer. Un comportamiento basado en la ansiedad, con la alimentación u otros estímulos, esconde un conflicto que conviene identificar y sanar; de alguna manera, este nos está controlando a través de comportamientos que no hacen más que tapar un problema que necesita atención y soluciones. A veces es una cuestión puntual de estrés o nervios, pero otras es una llamada de atención para revisar nuestro interior. No está de más en este sentido que, si te sientes incapaz de afrontar ciertas circunstancias en tu vida, cuentes con la ayuda de un profesional de la psicología, pues te ayudará en el proceso y dará mucha luz.

Señales de la ingesta de alimentos por ansiedad

Una de las principales características de la ansiedad a la hora de comer es que nos pide alimento de forma repentina, tenemos que satisfacer esta necesidad de manera urgente e inmediata. Además, en esos momentos el cuerpo no nos pedirá cosas sanas, como verduras o fruta, querrá otras opciones menos saludables como dulces, bollería, snacks, etc. Al fin y al cabo, lo que pretende, es llenar un vacío a base de alimentos ultraprocesados que nos resulten fuertemente satisfactorios al instante. Hay quienes experimentan estas sensaciones por la noche al acostarse, sin embargo, puede ocurrir en cualquier momento. Otra característica clave es la culpabilidad de la que va acompañada la ingesta, pues suele traer consigo remordimientos o arrepentimiento por haber comido en exceso opciones insanas de manera descontrolada.

El hambre, por su parte, surge de forma gradual, no nos pide alimento con inmediatez, ni una cosa en concreto. Podemos esperar, pensar qué nos apetece y cocinarlo o prepararlo mientras el hambre aumenta de forma progresiva y natural. Además, no es necesario optar por ciertos tipos de alimentos para sentirnos saciados.

¿Cómo actuar frente a la ansiedad por la comida?

En primer lugar, y como hemos mencionado anteriormente, si sientes que hay en ti algo por resolver, pide ayuda. Por otro lado, hay algunas medidas generales que pueden ser útiles para evitar caer en tentaciones:

  • Sé consciente de que lo que estás sintiendo es ansiedad y no hambre y tómate unos segundos para respirar profundamente antes de abrir la nevera o despensa, tal vez puedas controlar el impulso si identificas que no se trata de hambre.
  • Toma agua o alguna infusión cuando sientas la necesidad repentina de comer.
  • No te saltes comidas y mantente saciado.
  • Dirige tu atención a otros temas, ponte a hacer alguna actividad, sal a dar un paseo.
  • Si no puedes controlar la ingesta, decántate por una fruta u otras opciones saludables.
  • Descansa, lleva a cabo una vida activa más allá del entrenamiento, medita, reflexiona sobre cómo estás y qué aspectos despiertan en ti insatisfacción, tristeza, enfado, vacío, etc. Aprovecha la situación para conocerte, para aprender y adoptar los cambios que necesitas.

En la plataforma Entrena Virtual cuentas con disciplinas orientadas a la relajación, que pueden ayudarte a calmar tu ansiedad y reducir ciertos síntomas, además de un programa orientado a aprender a meditar. Recuerda que tienes en tus manos el poder de cambiar, aprender, crecer y ser feliz. ¡Suscríbete a Entrena Virtual!

Sigue leyendo sobre Cuerpo y mente

La importancia de la respiración en momentos de estrés

Son muchos y muy variados los factores que pueden desencadenar el estrés en el día a día. Ya sea por una cuestión laboral o un exceso de trabajo, preocupaciones personales, un momento aislado de crisis, la dificultad para gestionar ciertas emociones, etc., los niveles...

¿Conoces los beneficios de la meditación?

Muchas personas pueden ver su rutina diaria como un circuito lleno de dificultades. Afrontar el día con la sensación de incapacidad para llegar a todo, de descontento con lo que se hace, de preocupación, etc., no es la manera más recomendable de hacerlo. Lograr el...

Tips para superar un mal día

Tener un mal día u observar que en ocasiones nos abandona la motivación es normal. Lejos de sentir frustración o rabia cuando esto ocurre, debemos abrazarnos más fuerte, ser comprensivos con la situación y aprovechar para conectar con nosotros. Seguir caminando a...

Tu mejor tú